lunes, 30 de julio de 2012


EL ALEGATO DE UN MILITAR QUE DESCONOCE A LA JUSTICIA CIVIL

El alegato ante la sala IV de la Cámara de Casación Penal de la Nación del Coronel (RE) Jorge Molina Ezcurra, que reproducimos íntegramente, presenta argumentos políticos significativos.

Soy el Cnel. ® JORGE MOLINA EZCURRA, pertenezco al Arma de Infantería, tengo el Titulo de OEM y las Aptitudes Especiales de Inteligencia y Tropas de Montaña.
Concurro ante esta Excma. Cámara Nacional de Casación Penal a mi solicitud y para referirme a la condena que me fuera impuesta por el Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Neuquén en Diciembre de 2008, por supuestos delitos, nunca probados, cometidos en el marco de la Guerra contra la Subversión y el Terrorismo de los años 70.

Como Oficial pelee en las Guerras que la Nación Argentina me ordenó y debió enfrentar al ser agredida, al igual que todo el Ejercito Argentino.

Lo hice cumpliendo lo que de muy joven había jurado, “defender mi bandera hasta perder la vida”, bajo gobiernos constitucionales o “de facto”. No hice más que cumplir con mi juramento de soldado.

Los soldados actuamos por decisiones tomadas desde el Poder Político, hacemos uso de la Fuerza Legal y Legitima del Estado, frente a la violencia de cualquier agresor externo o interno.

Nuestro país enfrento en las décadas de 1960 y 1970 una “Guerra Civil Revolucionaria” hecho negado por el Tribunal Oral que me condenara y quiera reconocerlo o no esta Excma. Cámara, Fiscales o querellantes.

Esto lo afirmo 13 veces la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal en la causa 13/84 que condeno a los Comandantes y la CSJN que confirmo dicho fallo.

Pero no solo esa Cámara lo dice, sino también está escrito en más de 600 libros editados después de 1983, por jefes e integrantes de Montoneros, ERP y FAR.
Y lo ha afirmado hasta el mismo Fidel Castro.

Citare solo a dos:

Martín Caparros, co-autor de “La Voluntad” con Eduardo Anguita, el más claro y honesto ex-integrante de Montoneros y actual periodista, decía en su artículo El Peor Acuerdo:
“La subversión marxista, o más o menos marxista, de la que yo también formaba parte, quería, sin dudas asaltar el poder en la Argentina para cambiar radicalmente el orden social. No queríamos un país capitalista y democrático, queríamos una sociedad socialista, sin economía de mercado...

Mario Firmenich, Jefe máximo de Montoneros decía ya en 1972:

“la vía armada es el único método estratégicamente correcto para tomar el poder”
Pero lo curioso, es que también lo dijo la Justicia Federal:
“En la Argentina en los años 70 hubo una guerra revolucionaria (Cámara Federal en la Sentencia de la Causa 13/84).

“En el accionar de las FFAA, durante la guerra antisubversiva, no existió genocidio ni terrorismo (CSJN 1984 – Juicio a las Juntas)

No me extenderé en este tema, solamente afirmare con vehemencia que nuestro país fue agredido y se vivió una GUERRA, hecho fáctico que desconoce el Tribunal Oral que me condeno en primera instancia.

En toda Guerra pueden cometerse errores, omisiones o delitos y ello es posible, pero tienen su fuero para ser juzgados y ESTE NO ES MI FUERO.

“Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en Ley anterior al hecho del proceso ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la Ley anterior al hecho de la causa”.

Siendo un lego total, el Art. 18 de la Constitución Nacional, que acabo de leer, es más que claro, no da lugar a ninguna otra interpretación y hasta hoy no fue modificado.
Con el mayor respeto que le debo a este Alto Tribunal y al Tribunal Oral que me condenara, me pregunto y les pregunto:

¿En qué materia o en que postgrado han desarrollado Uds. conocimientos de estrategia nacional o militar contemporánea?

Con el mismo respeto les pregunto Sres. Jueces

¿Qué conocimientos tienen Uds. de conflictos de baja intensidad o de las fases de una Guerra Revolucionaria?

¿Qué estudios superiores tienen Uds. de organización y doctrina militar de cualquier nivel, nacional o extranjera, que conocen de Historia Militar o de Historia de la Guerra? 

Inclusive y más importante aún, 

¿qué saben de las tradiciones militares que se traspasan de generación en generación y aun entre ejércitos?

Yo les preguntaba Sres. Jueces cual era vuestra experiencia en estos temas y les respondo:

NINGUNA pero Ninguna. Señores Uds. son Jueces Legos en estos temas y se les ha entregado un tema eminentemente político para judicializarlo.

Creo que es innecesario aclarar que estas afirmaciones u otras que hare no revisten carácter personal contra ninguno de los integrantes de este Exma. Cámara, sino contra el sistema persecutorio que se ha establecido en nuestro país contra los integrantes de las FFAA/SS/PP y Penitenciarias.

Sobre este tema de la Justicia Militar, Carlos Pellegrini en un célebre discurso “Papel del Ejército dentro de la Nación Argentina”, en la Cámara de Diputados de la Nación, decía:

“El militar tiene otros deberes y otros derechos, obedece otras leyes, tiene otros jueces, viste de otra manera, hasta habla y camina de otra forma” y continuaba…

Es así Señores, los integrantes de las Fuerzas Legales de hace 35 años estamos presos y siendo juzgados por una decisión política y se emplea al Poder Judicial para darle pretendidos visos de legalidad.

Este tremendo desvarío solo puede darse en nuestro país, quien podía imaginar a Alemania en 1980, 35 años después del fin de la II Guerra Mundial, analizando y juzgando el proceder de su Ejército derrotado, no, miraba al futuro y ya era la primera potencia económica de Europa.

Quien imaginaba a EEUU en el año 2000, 35 años después de la caída de Saigón, analizando su accionar en la guerra de Vietnam.

Sr Presidente es que cuando…

La Justicia se desentiende de la verdad, escribe el libreto del poder de turno. Y esto es lo que hoy ocurre en la Argentina.
¿Buscamos la Verdad y la Justicia? No, rotundamente afirmo que es mentira, no es cierto que busquemos verdad y justicia, sino, ¿Dónde están y porque no se les reclama responsabilidad histórica a quienes por acción u omisión, contribuyeron a llegar a esta situación?

Por ejemplo:

- Los Jueces que en un Gobierno Constitucional se negaron a integrar los tribunales para juzgar al terrorismo.

- Los gobernantes constitucionales que ordenaron a las FFAA combatir y aniquilar al terrorismo.

- Los legisladores que desde el Congreso pidieron el “exterminio” de los integrantes de las bandas terroristas.

- Los Funcionarios civiles, de todos los niveles, del último gobierno militar que avalaron la guerra antiterrorista y ahora se suman al cuestionamiento y enjuiciamiento del accionar de las FFAA.

- Los jueces que fallaron que lo sucedido había sido una guerra revolucionaria y que no había perseguidos políticos, sino enemigos de guerra.

- Los jueces que fallaron que en el accionar de las FFAA no había existido ni terrorismo de estado ni genocidio y hoy callan ante la mentira y el atropello de la Constitución y el derecho.


- Los Jueces Supremos que en más de diez fallos sostuvieron la constitucionalidad de las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

- Los políticos de todos los partidos que formaron parte del Proceso de Reorganización Nacional como funcionarios de diferentes niveles.

- Los empresarios, banqueros y hombres del poder económico que se sirvieron del Proceso Militar haciendo pingues negocios y que son los mismos grupos económicos de hoy.

- Los sindicalistas que reclamaban el golpe militar y que fueron más que un soporte de apoyo moral en esta guerra.

- La Iglesia Católica y otros cultos que apoyaron permanentemente al Gobierno Militar.

- Los intelectuales, pensadores, escritores y periodistas de todos los signos políticos e ideológicos que eran asiduos visitantes de la Casa Rosada, elogiando el PRN.

Sr. Presidente, esta lista sería muy larga, pero lo único cierto, es que hoy solo se nos pide rendir cuentas a quienes no habíamos tomado el Gobierno, ni elaborado los planes y las ordenes, no teníamos poder de decisión de ningún tipo, éramos el último escalón en la cadena de comando y ninguno de nosotros superaba los 30 años de edad, hoy somos condenados como “autores mediatos” como si hubiese estado a nuestro alcance controlar o evitar los supuestos hechos.

Interpretar las leyes ideológicamente y en forma rebuscada para judicializar un proceso político 35 años después, solo garantiza la continuidad del conflicto y su eventual escalada, atenta contra la paz interior y la necesaria reconciliación de los argentinos.

Esto es lisa y llanamente una venganza, mal disfrazada de búsqueda de la verdad y que los únicos que podemos pagar por razones biológicas somos los aquí presentes.

No se sumen Uds. Sres. Jueces a este trasvasamiento generacional de odios.
Mi familia y yo no lo hemos hecho, pese a tener razones personales para hacerlo. 

La ambulancia que en 1972 en la ciudad de Córdoba, trasladaba el cajón con el cuerpo de mi hija recién nacida y fallecida fue agredida y apedreada por militantes de Montoneros, por el solo hecho que la ambulancia era de color verde oliva, pese a ese hecho mis hijos no fueron criados en el odio, hoy tengo dudas de sus sentimientos.

Nos hemos adherido al “colonialismo judicial” y lamentablemente pareciera que la Justicia Argentina está orgullosa de esto.

 Los países centrales hablan de “derecho universal”, pero para ser aplicado en los países “mercachifles” del Tercer Mundo.

Y es en estos países donde se comienzan a elaborar rebuscadas teorías jurídicas que justifican el invento de los “derechos consuetudinarios” y las “costumbres jurídicas”, su imprescriptibilidad y de estar por encima de cualquier Constitución o Leyes anteriores o amnistías, ignorando la existencia de siglos de “derecho positivo” que le costaron mucho al mundo.

Uds. lo saben Sres. Jueces mejor que yo, ya que son penalistas, no existe Ley Penal si esta no está escrita.

La pregunta es ¿si esta Justicia Universal fuera cierta, porque no la aplican, y suscriben esta teoría EEUU, Francia, Alemania, Rusia, etc.? 

Jamás lo harían esto está elaborado para ser aplicado en las “colonias” del Tercer Mundo.

El 28 de octubre de 2011, luego de conocerse las condenas en el denominado “juicio ESMA”, el Canciller de Francia Alain Juppe expresaba:

“Saludo esta decisión que honra a la Argentina y su compromiso en la lucha contra la impunidad de los crímenes cometidos durante la dictadura militar”.

Realmente, estas declaraciones cuanto menos causan estupor y consecuente indignación, por la falsedad e hipocresía de las mismas.

Justamente Francia, la gran colaboradora del régimen nazi en la II GM, que arrastra en su Historia dos guerras revolucionarias coloniales salvajes en el Siglo XX, hace pocos años, (Indochina y Argelia) donde lo que menos se respetó fueron los “derechos humanos”, digamos no se respeto ningún derecho. 

Hoy y desde hace varios años, Francia intenta lavar sus culpas presentándose como líder mundial de los DDHH.

¡Ellos, los inventores de los métodos de interrogación más cruentos y salvajes y de eliminación de la población civil del modo más cruel, nos dan lecciones y felicitan a las “colonias”!.

¡Ellos, los inventores del “televisor humano”, como método de terror y venganza!
¡Ellos, los mejores alumnos del Vietcong vietnamita!

¡Ellos los que avalaron las más salvajes dictaduras africanas y aun mantienen tropas coloniales en ese continente, para resguardar sus intereses económicos!
Pero lo curioso es que Francia nunca, pero nunca, juzgo a ningún integrante de sus FFAA por estos reales “crímenes de guerra”. 

Por el contrario cuando hace poco tiempo un Juez intento procesar al General Aussaresses, miembro de la Legión de Honor y veterano de la Guerra de Argelia, por sus declaraciones periodísticas reivindicando la actuación y los métodos empleados por el Ejército Francés en la Guerra de Argelia, que el Juez las considero “apología del delito”, la Cámara de Casación Francesa ordeno cerrar el caso, dictaminando básicamente, que los cargos impuestos contra el militar habían sido amnistiados y que Francia había adherido a los tratados internacionales que tipificaban la “Lesa Humanidad” con posterioridad a los hechos, por lo que de ser estos aplicados se violaría el principio de irretroactividad.

Recordare otros ejemplos que demuestran lo acertado de mis anteriores afirmaciones:
El caso TF Bravo en EEUU y el Tcnl. Malatto en Italia. Vietnam, Afganistán, Irak, España, etc.

Sobre este tema es interesante también escuchar lo que opina nada menos que una sobreviviente del campo de exterminio de Auschwitz, Simone Veil, en su autobiografía escrita hace pocos años y refiriéndose a “los DDHH defendidos por los gobiernos poderosos” señala “estos DDHH, supuestamente universales, no lo son.

Siempre hay una doble vara para medir.

Cuando se trata de negociar acuerdos comerciales con China, el silencio vale oro. Cuando se busca seducir a Vladimir Putin, se le otorga sin problemas certificados de civismo, silenciando sus violaciones a los sacrosantos DDHH. En el fondo, se sermonea únicamente a los débiles, mientras que siempre se termina blanqueando a los poderosos”.

Esta es la nueva forma de dominación mundial de las potencias.

Citare a continuación unas frases de alguien a quien nadie podrá acusar de represor o genocida, y que hablando de derecho positivo, hace pocos meses decía el Dr. Gil Lavedra:

Naturalmente el Estado de Derecho exige probar el hecho punible y la culpabilidad del autor y no podemos penar a quien no se logra acusar con éxito.

La impunidad del poder es tan degradante como una condena injusta. Incluso peor, porque, consumada, no admite reversión.

Con toda esta serie de desatinos y la aplicación de esta “justicia universal”, los argentinos nos quedamos sin FFAA y sin Poder Judicial, un gran logro del poder político de turno.

Pero la gran confirmación de estos desatinos lo acabamos de escuchar de boca del Presidente de la CSJN, cuando en la presentación de su Libro “Derechos Humanos, justicia y reparación” habla de que los “juicios contra represores por delitos de lesa humanidad, son una Política de Estado y no tienen marcha atrás”.

Más allá del grosero prejuzgamiento por parte de la máxima autoridad de la Justicia argentina, implica un desconocimiento alarmante de lo que es una política de estado y cómo encaja esta en un régimen republicano de Gobierno, si mal no estudie Estrategia Nacional en el país y en el exterior. 

Las “políticas de estado” son fijadas por el PEN en base a los grandes Objetivos Estratégicos Nacionales y no son “consensuadas” con el Poder Judicial ni con el Poder Legislativo. Así por lo menos actúan los países en serio.

¿Quién lo imagina al Presidente Bush o al Presidente Obama consultando a un Juez o a una Cámara para combatir el terrorismo internacional, que es una “política de estado” de EEUU, e invadir Irak o Afganistán, u ordenar deponer al Presidente Mubarak o Kadafi?

¿Quién imagina al Presidente Sarkozy consensuando con la Corte Francesa el bombardeo de Libia o al Primer Ministro David Cameron del Reino Unido acordando con la Cámara de los Comunes o de los Lores el mismo tema?

 De paso recordemos que en estos bombardeos se aniquilo población civil que nada tenía que ver en esta lucha de intereses petroleros.

Pero,

¿Cómo se puede explicar que la máxima autoridad del Poder Judicial que deberá revisar en última instancia los fallos de estos Tribunales y Cámaras, escriba y exponga en su libro los futuros fundamentos de la confirmación de estos fallos?
Se parte de la base que la Corte Suprema de Justicia de la Nación es el pilar fundamental de la Republica en lo que refiere a las garantías que tienen los ciudadanos de que sus derechos y libertades serán respetados, por eso y para decirlo suavemente, no entiendo a su Presidente.

Pero, en esta presentación de su libro, la frutilla del postre fue la presencia y la palabra, del ex integrante del ERP, actual periodista y propietario del pasquín oficialista “Miradas al Sur”, Eduardo Anguita, ¿qué más confirmación que esto es la “cofradía y la impunidad del poder”?, que está presente en todos estos juicios, a los que se les quiere dar visos de legalidad, solo porque se sientan algunos abogados defensores, que ni siquiera son escuchados.

Pero esto no termina acá, nuestra sorpresa crece cuando escuchamos salir en defensa, ante criticas por este libro y declaraciones del Juez Lorenzetti, a sus colegas de Corte el garantista Juez Zaffaroni y a la Jueza Helena Highton de Nolasco, hablando de los “falcon verdes” de los años 70. 

Qué ironía, parece que estos Jueces tienen corta y frágil memoria, ya que ambos fueron Jueces del Gobierno Militar y juraron ante los Estatutos del Proceso de Reorganización Nacional.

El Juez Zaffaroni era un especialista en denegar recursos de “habeas corpus” por supuestas desapariciones de personas.

Similar consideración y en otro nivel, cabe para el Juez de primera instancia de esta causa el Dr. Labate, que parece olvidó su paso por el “camarón”, como despectivamente llaman hoy muchos miembros de la Justicia a la ex -Cámara Federal en lo Penal de la Nación, en los años 1972/73 colaborando en la condena de miles de terroristas y luego en el Gobierno Militar, todos ellos juraron por los Estatutos del Proceso de Reorganización Nacional.

Sr. Presidente, yo no jure lealtad a los Estatutos del PRN, yo jure fidelidad a mi bandera.
2da PARTE: LA HISTORIA FALSA Y LOS NEGOCIOS
La Argentina vivió en las décadas de los 60/70 una guerra no convencional de tipo revolucionario con estrategias, tácticas y técnicas de empleo muy particulares, pero en donde el objetivo político era la toma del poder a través del terrorismo ejercido por las organizaciones armadas. Denominándose ellos mismos Organizaciones Político-Militares.

Negar esto es ignorancia, necedad y más seguramente conveniencia.
Para ser breve, en la causa 13/84 la Cámara Federal contabilizo 21.642 atentados terroristas entre 1969 y 1979.

Se atacaron cuarteles, se destruyeron aviones y buques de guerra, se coparon ciudades, se secuestro y torturo, se colocaron miles de bombas, se asaltaron y robaron Bancos y Empresas, se asesino a civiles y militares indiscriminadamente ejerciendo el verdadero terror (ese del que muy acertadamente hablaba Lenin) y hasta se pretendió copar una Provincia entera y declararla “zona liberada” y su consecuente reconocimiento internacional.

El que mejor sintetiza esta etapa es el terrorista Jorge Masseti (NG) Cte. Segundo, en su libro El Furor y el Delirio, dice:

…hoy puedo afirmar que por suerte no obtuvimos la victoria, porque de haber sido así, teniendo en cuenta nuestra formación y el grado de dependencia de Cuba, hubiéramos ahogado al Continente en una barbarie generalizada. 

Una de nuestras consignas era hacer de la Cordillera de los Andes la Sierra Maestra de América Latina, donde primero hubiéramos fusilado a los militares, después a los opositores y luego a los compañeros que se opusieran a nuestro autoritarismo”.

Pero si esto no nos alcanza, escuchemos lo que al respecto dice Mario Firmenich:
“…nosotros somos partidarios de construir las milicias….la única acumulación valida de poder es la del poder militar, en última instancia es el poder decisorio para conquistar los poderes políticos y económicos”.

Más claro aun, en el libro reciente escrito por José Eliaschev “Los Hombres del Juicio”, relatan Jueces y Fiscales del Juicio a las Juntas Militares “la verdadera historia” del Juicio, donde ellos mismos afirman que “el objetivo era la toma del poder político por parte de las organizaciones terroristas”.

Estos Jueces y Fiscales no eran pro-militares, ni represores, ni genocidas.

Y así podríamos seguir citando Documentos, Libros, Manuales que demuestran que el OBJETIVO FINAL:

TOMAR EL PODER POR LA FUERZA E IMPONER UN GOBIERNO MARXISTA-LENINISTA.

Sres. Jueces, tengan la seguridad que de haber triunfado estos “jóvenes idealistas” ni quien habla estaría sentado aquí, ni Uds. en ese lugar, porque todos ya hubiéramos sido ejecutados, yo por ser militar y Uds. por representantes de la “justicia burguesa”.

A partir del año 2003 esta realidad ha sido sistemáticamente negada y se ha construido una falsa historia donde “Jóvenes idealistas” querían expresar sus ideas y lograr una sociedad más justa y fueron reprimidos violentamente por la dictadura militar, hemos escuchado estos “inocentes” relatos en este juicio. 

No solo eso sino que fueron perseguidos políticos (lo dice la imputación fiscal y mi condena) y los militares se dedicaron a exterminar a la población civil (también lo dice el Juez de 1ra Instancia y mi condena). 

Lo hemos escuchado en este Juicio. 

Un disparate total.

La historia hoy la escriben a su manera personajes de la talla de Felipe Pigna, Osvaldo Bayer y Horacio González, y le dan soporte ideológico personajes como Ernesto Laclau, asesor predilecto de la Presidencia de la Nación, un anciano burgués que se pasea entre Paris y Londres, de lujosa y refinada forma de vida, de rebuscado pensamiento revolucionario post-marxista, y de dudosa convicción democrática; si uno se toma la dura tarea de leer sus escritos.

Hace pocos días la periodista española Pilar Rahola (de extracción socialista, integrante del PSOE y ex Intendente de Barcelona) decía en un artículo: 

“Yo no entiendo lo que pasa en Argentina, cada vez que veo un colaborador de las ideas revolucionarias más violentas es mimado por el Gobierno, pienso

 ¡¡Que desprecio a los valores de la libertad, que gobierno tan corrupto respecto a estos valores!!!... 

Me repugna”.

Esta nueva “historia” ha sido armada y compaginada, para ser ejecutada por la Justicia, por dos especialistas:

“El Perro” Horacio Verbitsky – 2do Jefe de Inteligencia de Montoneros. Preside el CELS.
“Damián” Eduardo Luis Duhalde – Aparato Jurídico de Montoneros – Hoy Sec. DDHH de la Nación y siempre querellante en estas causas.
Qué ironía, nos querella el mismo Estado que nos dio las órdenes.

Hace dos años en oportunidad de una de las tantas condenas al Gral. Menéndez en Córdoba, decía Martín Caparrós, integrante de Montoneros, que honradamente ni reniega ni oculta haberlo sido:

“Nunca hubiera pensado que alguna vez podía llegar a estar de acuerdo con el hijo de puta del ex-General Luciano Benjamín Menéndez cuando dijo que las Fuerzas Armadas Argentinas pelearon y ganaron para evitar el asalto al poder de la subversión marxista, y yo también lo creo”. 

Continuaba “por eso estoy de acuerdo con el hijo de mil putas cuando dice que los guerrilleros no pueden decir que actuaban en defensa de la democracia”. Y continuaba, “Es curioso cómo se rescribió la historia. 

Hoy la mayoría de los argentinos tiende a olvidar que estaba en contra de la guerrilla… y que estuvo satisfecha cuando los militares salieron a poner orden. 

Dijo Menéndez “ostentamos el dudoso merito de ser el primer país en el mundo que juzga a sus soldados victoriosos, que lucharon y vencieron por y para sus compatriotas…y tiene razón. 

Pero la sociedad argentina se armo un relato según el cual todos estaban en contra de los militares.

Pero lo cierto es que hoy, 35 años más tarde los soldados vencedores de esa guerra fuimos juzgados y condenados bajo un sistema persecutorio, inconstitucional y arbitrario.

En estos supuestos juicios, con jueces instructores a medida, leyes a medida, juicios con final conocido, testigos falsos con lágrimas falsas, con recuerdos repentinos y olvidos muy convenientes, “testigos necesarios” que son actores para sensibilizar al público en contra de los imputados, con sentencias asombrosas y defensores atónitos que ni siquiera son escuchados, todo puede ocurrir, menos la búsqueda de la verdad y la justicia.

A nosotros se nos aplica el nuevo e inconstitucional concepto jurídico de la “Justicia Universal” y del “derecho consuetudinario”.

Nada, pero nada vale, para los vencedores de esa guerra.

En ocho años con la complicidad de muchos y con la indiferencia, miedo y comodidad de la mayoría, hemos dado vuelta la historia. 

Hoy la historia y la educación están puestas al servicio de la ideología. 

Un gran triunfo gramsciano.

Hemos llegado al delirio de que funcionarios del Gobierno hablen de la fantasiosa “batalla cultural” que es el otro relato hacia atrás intentando cambiar lo que ellos denominan “el relato liberal”.

En este relato con la “nueva historia” oficial, la corte de ideólogos del Gobierno transforman e interpretan la nueva historia y la nueva verdad, en este relato por ejemplo, los próceres pasan a ser seres deleznables o simplemente “genocidas”.
Así en este nuevo relato oficial, próceres como Sarmiento, Alberdi o Mitre son ignorados u otros estigmatizados como es el caso del Gral. Roca, al que Bayer califica del “Hitler Argentino” y hoy se sacan sus estatuas y se cambian nombres de calles por el del ex -Presidente Kirchner.

Sería oportuno recordarles a estos redactores del “relato oficial” que en 1948 en ocasión de nacionalizarse el sistema ferroviario argentino el Presidente, General Perón le hizo colocar a las diferentes líneas los nombres de Gral. Roca, Mitre, Sarmiento, Urquiza, Belgrano y San Martín, no se podrá decir que justamente el Gral. Perón era un militar, político e historiador liberal.

Se escriben seudo libros de Historia con este relato para los menos informados y llegamos al paroxismo de enseñar en las escuelas primarias el “Che infantil” o nombrar “iconos nacionales” en la Feria de Francfort a Diego Maradona o al “Che” Guevara como símbolos máximos de la argentinidad.

El 17 de noviembre de 2011 el PEN, por Decreto 1880/2011, creo el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego, con el objeto, según el Decreto Presidencial de “reescribir la Historia Argentina” y “profundizar el conocimiento y obra de los mayores exponentes del ideario nacional, popular, federalista y latino americano” y teniendo como meta final la instauración de un “pensamiento único” del pasado. 

En esta nueva historia habrá “héroes y villanos” y un ranking de próceres, difundidos desde un organismo oficial.

Desde 1983 se critica el autoritarismo del Proceso Militar, y con razón la soberbia de sus Generales, pero, nada más autoritario y soberbio que esto. Este organismo se propone reemplazar la ciencia histórica por la epopeya, el mito y el culto a personas supuestamente excepcionales.

Es necesario recordar que la deformación del pasado ha sido la base de muchas de las tragedias de la humanidad.

La lista de mentiras, autoritarismo, soberbia, incongruencias e incoherencias como vemos es muy larga.

Quienes atreven a oponerse a este relato oficial, son inmediatamente tildados de “procesistas, neoliberales, gorilas, derechistas, menemistas, etc.” 

Y sobre ellos cae la burla de Gobierno, cuando no, la Justicia.

Es que cuando la historia se ata y se escribe con los intereses políticos del presente no es Historia, es Propaganda, que es lo que hace este Gobierno.
La historia es una ciencia que fundaron los antiguos griegos, y dejaron atrás el camino de mitos y héroes, con normas conocidas, y la primera y básica, es que la historia sea autónoma y no esclava de la Política. 

Este Gobierno tiene otra idea y es que la épica y los mitos deben ocupar un lugar en la historia, por eso la creación de este Instituto de Revisionismo Histórico y los discursos cargados de las epopeyas heroicas de los jóvenes de los años 70. Deberían aprender que no se modifica la Historia por Decretos Presidenciales o por discursos épicos.

La Historia es política del pasado, no del presente.

La Historia no se puede revertir a gusto del gobierno de Turno.

Por más que se niegue la “guerra revolucionaria en la Argentina” esta existió y lo demuestran los miles de atentados y muertos, no hay forma de negarlo. Esto es Historia.
Por más que en esta nueva historia se quieran ocultar el martirio y asesinato del Cnel. Larrabure, la jaula y el cadáver torturado existieron.

 Esto es Historia.
“La historia no se inventa” lo decía un viejo historiador, el Tte. Gral. Perón.

En este intento de escribir la “nueva historia” tampoco es casual que la Presidente de la organización Madres de Plaza de Mayo, la Sra. Hebe de Bonafini se haya pronunciado el 18 de Noviembre de 2011, elogiosamente sobre “la nueva generación de militares”, “los militares que están ahora tienen 40 años”, “no los podemos escupir todo el tiempo”, “hay un nuevo Ejercito”. 

Lo que ignora la Sra. de Bonafini y quienes la mandaron a hablar, es que el Ejercito Argentino es una de las Instituciones fundacionales de la Republica y es una continuidad histórica.

El Ejercito Argentino fue y es uno solo, desde el 29 de Mayo de 1810 hasta nuestros días.
A ningún militar se le ocurrió renegar del Ejercito Libertador, del de la Guerra con Brasil, del de la conquista del Desierto, del de Ricchieri, del de Perón, del de Lonardi, o del de la Guerra contra el Terrorismo y la reconquista de las Malvinas. 

Con las virtudes y defectos de sus conductores son el mismo Ejército de HOY.

Sería mejor que la Sra. de Bonafini se ocupara de solucionar los problemas de corrupción de su propia organización de supuestos DDHH y dejara de opinar sobre el Ejercito Argentino.

Pero el otro problema real, no es la ideología ni la falsa historia, ni siquiera el escarnio y la venganza contra las FFAA, son los negocios y delitos de corrupción que se realizan y se realizaran en nombre de los “derechos humanos” y los “delitos de lesa humanidad”.

Sobran ejemplos para aseverar esto:

La identidad de los hijos de la dueña de Clarín. 

Causa frenada en un Juzgado Federal.

Los negocios de las Madres de Plaza de Mayo y Schoklender. 

Este caso emblemático que es la punta de un iceberg, donde una ONG que tiene como misión vigilar que el Estado no viole los DDHH, se ha transformado en un apéndice del Gobierno para hacer negocios no muy claros. Por supuesto la causa duerme en un Juzgado Federal.

El intento de apoderamiento de Papel Prensa. Hoy en pleno desarrollo.

El pago de indemnizaciones a guerrilleros ejecutados por la propia organización o atacantes de cuarteles. Hay abundante bibliografía y monumentos que lo demuestran.
Y podríamos seguir hasta el cansancio.

El Dr. Gil Lavedra en el artículo citado antes, seguía diciendo sobre estos temas: Tenemos que revisar con urgencia los mecanismos para controlar la corrupción, las reglas de un sistema de enjuiciamiento inservible, el papel de Jueces, Fiscales y aun de la prensa, que actúan innoblemente bajo el calor de las oscilaciones políticas del momento.

Pero aun falta el negocio más jugoso que serán los juicios civiles, luego de estas condenas penales, buscando el resarcimiento de supuestas víctimas o sus familiares y que nuevamente el Estado tendrá que pagar. 

De allí el interés de continuar hablando y recalcando nuestra condición de “agentes del Estado” y que aplicábamos el “Terrorismo de Estado”.

Sr. Presidente…

Falta inscribir en el Registro de Sociedades de la Inspección General de Justicia a la firma “Derechos Humanos S.A.”

En resumen somos necesarios militares presos y falsa historia o propaganda para que se continúe el negocio.

La VERDADERA HISTORIA se escribirá dentro de muchos años y Uds. Sres. Jueces serán juzgados, no tengan dudas, sino por los hombres, por la historia; pero sin duda serán juzgados por DIOS y a EL tendrán que explicarle estos tremendos desatinos e injusticias.
3ª PARTE: LOS SUBOFICIALES NO PUEDEN SER JUZGADOS
En orden a lo que expuse referido a Leyes y Reglamentos Militares y usos y costumbres de los Ejércitos, quiero referirme al personal a mis órdenes perteneciente a la 1ra Sec. Ejerc. / Dest. Icia 182, en particular me refiero al Subof. My OVIEDO que fuera parte de esta Sección y fue condenado por el Tribunal Oral de Neuquén por la comisión de supuestos delitos. Trasladar detenidos.

Al respecto Sr. Presidente quiero aclarar que nada puede imputarse al Sr. Subof My OVIEDO, que estrictamente cumplía órdenes.

El estaba sujeto a lo que determinaba el Código de Justicia Militar en sus Art. 513 y 514, donde este ultimo establece claramente que si en el cumplimiento de una orden se hubiese cometido un delito el Superior que dio la orden será el único responsable.

Más claro aún el Art. 675 establece “que ninguna reclamación dispensa de la obediencia ni suspende el cumplimiento de una orden del servicio”.

El no cumplimiento de las órdenes estaba considerado en los Art. 667 (insubordinación) y 674 (desobediencia) que eran severamente castigados con penas de prisión y hasta la pena de muerte.

Tampoco dispensa de responsabilidad al superior desconocer que un Subalterno suyo haya recibido una orden de otro superior. En todo caso hay un error de omisión por parte del superior inmediato.

Esto es para los militares la obediencia.

La base existencial de un Ejército es la disciplina si esta se rompe, pasa a ser una banda.
Decía el Dr. Carlos Pellegrini, en el discurso ya citado:

“Sarmiento decía una vez, repitiendo las palabras que SAN MARTIN pronunciara con relación a uno de los Coroneles de la Independencia: 

El Ejercito es un león que hay que tenerlo enjaulado para soltarlo el día de la batalla…. 

Y esa jaula, Sr. Presidente, es la disciplina, sus barrotes son las ordenes y los Tribunales Militares, y su fiel guardián es el deber”.
Nunca existió en el Ejercito la “teoría de las ordenes morales o inmorales” este es un invento del premiado Embajador Balza.

Nunca al personal militar condenado en este Juicio se le enseño a analizar qué tipo de orden recibía y si la iba a cumplir o no. 

Se nos enseña a cumplir órdenes de muy jóvenes, desde los Institutos de Formación de Oficiales y Suboficiales, en cada uno de los cursos de nuestra carrera y aun en las “escuelas de Regimiento”.
Hay un viejo dicho en el Ejército:

Las órdenes se imparten para ser cumplidas, no para analizarlas.

En consecuencia, Sr. Presidente, nada puede imputarse al Subof My OVIEDO que estaba a mis órdenes, por lo que respetuosamente le solicito que los hechos que se le imputan, sea imputados en mi persona, atento a lo que establece el CJM, las Leyes y Reglamentos Militares y los usos y costumbres de los Ejércitos, vigentes al momento de los hechos.

Por último Sres. miembros de la Sala les quiero reiterar, con todo respeto, que desconozco su autoridad para juzgarme.

De hecho lo harán y mi condena ya está nuevamente impuesta.

No vine a esta Excma. Cámara a pedir clemencia por mi condena, pese a lo inconstitucional y arbitrario de la misma, no es de soldados rogar o pedir clemencia.
No me defenderé, no tengo ningún interés en hacerlo, pues convalidaría la ilegitimidad de la condena impuesta, condénenme las veces que quieran, pero sepan que nunca voy a renegar de mis convicciones.

Uds. positivamente saben que no están ante un delincuente.

De nada, pero de nada, tengo que arrepentirme en mis 35 años de servicio al Ejército.

Estoy orgulloso de ser un soldado del Ejército Argentino.

martes, 5 de junio de 2012


PRESOS POLITICOS EN ARGENTINA


BAJO LAS ADMINISTRACIONES K



1.-Que como nadie puede igno­rar, los mili­ta­res y agen­tes de las fuer­zas de segu­ri­dad pro­ce­sa­dos en dis­tin­tas cau­sas reabier­tas y abier­tas a par­tir del 2003, afron­tan una situa­ción muy par­ti­cu­lar: 


son inte­gran­tes de las FFAA y FFSS de la Nación, que fue­ron empe­ña­das por un gobierno cons­ti­tu­cio­nal en la gue­rra con­tra­rre­vo­lu­cio­na­ria (Dtos. 261, 2770, 2771 y 2772/75) con­tra orga­ni­za­cio­nes arma­das que el gobierno cons­ti­tu­cio­nal del 
pero­nismo cali­ficó como aso­cia­cio­nes ilí­ci­tas y sedi­cio­sas (ERP, MON­TO­NE­ROS, y sus fusio­na­dos y vin­cu­la­dos: 


Dtos. N° 1454/73 1, y N° 2452/75 2, N° 4060/75 3 y N° 4061/75 4), inte­gra­das por 
argen­ti­nos que en las déca­das del 60 y 70 pre­ten­die­ron impo­ner en Argen­tina el socia­lismo revo­lu­cio­na­rio marxista-leninista, finan­cia­das y ayu­da­das desde el 
exte­rior por la URSS, Cuba (que tam­bién inter­vino en la direc­ción de algunas)5, y aún la OLP.


Y que, en su intento de tomar el poder por la vio­len­cia, y alen­ta­das por el mili­tar Juan Domingo Perón 6, no vaci­la­ron en tomar las armas con­tra la Nación y unirse a sus enemi­gos pres­tán­do­les ayuda y soco­rro (incu­rriendo en la trai­ción con­tra la Nación acri­mi­nada por el art. 103, hoy 119, de la CN).


2.-Esos mili­ta­res, actuando leal­mente para la sal­va­guarda de la Nación, derro­ta­ron a las orga­ni­za­cio­nes armadas.


No fue­ron par­ti­sa­nos, ni ban­do­le­ros, sino las fuer­zas lega­les, y lea­les, de la Nación, que fue­ron empe­ña­das en la gue­rra con­tra­rre­vo­lu­cio­na­ria por el pro­pio Perón 7, 
pri­mero (Dis­curso del 22/1/74, luego del ata­que del ERP –ocu­rrido el sábado 19 
pre­ce­dente– a la guar­ni­ción de Azul asiento del Regi­miento 10 de Caba­lle­ría Blin­dada y del Grupo de Arti­lle­ría Blin­dado 1 del Ejér­cito) y luego por su cón­yuge supérs­tite, Vice­pre­si­dente en ejer­ci­cio de la Pre­si­den­cia (Dto. “S” 261/75) y el gobierno que la última enca­be­zaba (Dto. 2772/75).


Esos hom­bres no hicie­ron de su vida un camino de delito, sino de cum­pli­miento de los debe­res impues­tos por sus Coman­dan­tes en Jefe (el citado con­nu­bio 
pre­si­den­cial Perón-Perón, cnfrme. art. 86: 15 CN, art. 9 L. 16. 970) y demás supe­rio­res (L. 14. 029, 16. 970, y 19. 101).


No actua­ron en tiempo de paz sino de gue­rra: 


la gue­rra revo­lu­cio­na­ria que desata­ron y desa­rro­lla­ron des­qui­cia­dos jefes, 
inte­gran­tes y sim­pa­ti­zan­tes de orga­ni­za­cio­nes arma­das ilí­ci­tas y sedi­cio­sas, durante un gobierno cons­ti­tu­cio­nal 8.


Actua­ron, ade­más, con­forme a los regla­men­tos mili­ta­res en vigen­cia (la mayo­ría, de 1968), que el Con­greso de la Nación nunca modi­ficó ni derogó 9, con­va­li­dán­do­los táci­ta­mente 10.


El juz­ga­miento de esos mili­ta­res sólo corres­ponde a tri­bu­na­les mili­ta­res (el que sesionó en Nürem­berg lo fue 11, y tam­bién el del Lejano Oriente que sesionó en Tokio des­pués de la II GM 12 –ambos tri­bu­na­les de gue­rra, de los ven­ce­do­res para juz­gar a los vencidos-), por­que así lo esta­ble­cía el Código de Jus­ti­cia Mili­tar –ley vigente al momento de los hechos-, única forma de cum­pli­miento de la garan­tía cons­ti­tu­cio­nal del juez natu­ral (art. 18 CN, art. XXVI de la Decla­ra­ción Ame­ri­cana de D. y D. del Hombre).


Y con­forme al con­texto his­tó­rico de su actua­ción, y político-jurídico de su empe­ña­miento, debie­ran ser juz­gado bajo el dere­cho de la gue­rra, no bajo el dere­cho de la paz –como arti­fi­cio­sa­mente se ha hecho desde 1984.

3.-Los hechos que se les impu­tan, y con inde­pen­den­cia de su efec­tiva ó inexis­tente par­ti­ci­pa­ción en los mis­mos, fue­ron amnis­tia­dos por las Leyes 23. 492 y 23. 521, en total con­cor­dan­cia con lo pre­visto por el art. 6: 5 del Pro­to­colo II de 1977 Anexo a los Con­ve­nios de Gine­bra de 1949, tra­tado inter­na­cio­nal vin­cu­lante para la Argen­tina, 

rati­fi­cado por L. 23. 379 del Con­greso de la Nación, pro­mul­gada por el pre­si­dente Alfon­sín en 1986 13, con­ven­ción que de acuerdo a la reforma de 1994 tiene jerar­quía supe­rior a las leyes (art. 75: 22 CN).


Ese Pro­to­colo II fue apli­cado por la Comi­sión IDH en el Informe 55/97 refe­rido al caso de La Tablada (ComIDH, 18 de noviem­bre de 1997 — Informe 55/97 C. 11. 137 “Abe­lla, Juan Car­los”, parágr. 156 y ss); todo lo cual es hoy abso­lu­ta­mente igno­rado, des­co­no­cido, por la jus­ti­cia fede­ral argentina.


Sin embargo, los mili­ta­res así acu­sa­dos, están –incons­ti­tu­cio­nal­mente (art. 18 CN, 9: 3 PIDCyP)- pri­sio­ne­ros en actua­cio­nes reabier­tas por apli­ca­ción de la L. 25. 779 en mani­fiesta abro­ga­ción de los prin­ci­pios de irre­tro­ac­ti­vi­dad de la ley penal, cosa juz­gada y ‘non bis in idem’.


4.-Y ade­más, en la gran mayo­ría de los casos están pri­sio­ne­ros ile­gal­mente por tener lar­ga­mente cum­pli­dos los dos años esta­ble­ci­dos en el art. 1º L. 24. 390 como tér­mino de cadu­ci­dad de la pri­sión pre­ven­tiva, dis­puesta en cau­sas que a la fecha lle­van más de 26 años14, un cuarto de siglo largo, por culpa y res­pon­sa­bi­li­dad del pro­pio Estado argen­tino, de accio­nar esqui­zo­fré­nico en fun­ción de las fac­cio­nes polí­ti­cas (a veces, de un mismo par­tido) que cir­cuns­tan­cial­mente lo con­du­cen, y que:


a) BAJO UN GOBIERNO PERO­NISTA (Juan D. Perón, M. E.Martínez de Perón):
* Pri­mero, dis­puso exter­mi­nar a los gue­rri­lle­ros a los que apos­trofó de “psi­có­pa­tas” (Carta de Perón –Pre­si­dente de la Nación y Coman­dante en Jefe de las FFAA-, del 
22-1-1974, luego del ata­que a la guar­ni­ción de Azul15);

* luego, mandó ani­qui­lar la sub­ver­sión empe­ñando para ello a las FFAA (Dtos. 261/75 162772/75 17);

b) BAJO UN GOBIERNO RADI­CAL (Raúl Ricardo Alfonsín):



* El Estado, más tarde, mandó encau­sar a los mili­ta­res que antes empeñó en la gue­rra con­tra­rre­vo­lu­cio­na­ria (Dtos. 158/83, y 280/84, L. 23. 049 art. 10);


* ordenó juz­gar­los, y comenzó a hacerlo, ante sus jue­ces natu­ra­les de la juris­dic­ción mili­tar (art. 1° Dto. 158/83 18, arts. 179, 122),


* luego los sacó de esos jue­ces natu­ra­les y los pasó a juris­dic­ción civil (L. 23. 049 art. 10 19),
* para fina­li­zar con­de­nán­do­los en juris­dic­ción civil pero con apli­ca­ción del Código de Jus­ti­cia Mili­tar –CJM– (art. 1° Dto. 158/83: arts. 502 y ss. CJM; CCC­FED 9–12-85 C. 13/84 20), y exclu­sión del Código de Pro­ce­di­mien­tos en Mate­ria Penal –CPMP– (CCC­FED 9–12-85 C. 13/8421) lo que per­mi­tió la “lega­li­dad” de admi­tir como “tes­ti­gos 
nece­sa­rios” –en con­tra de las fuer­zas lega­les de la Nación– a com­ba­tien­tes 
terro­ris­tas é inte­gran­tes de las orga­ni­za­cio­nes sedi­cio­sas dado que el CJM no 
pre­veía las tachas ó impug­na­cio­nes de tes­ti­gos que sí prevé el CPMP (art. 276 22);


* Asi­mismo el Estado, a tra­vés de la Cámara Fede­ral en esa misma C. 13/84 declaró pres­crip­ti­bles hechos cali­fi­ca­dos como pri­va­cio­nes ile­ga­les de la liber­tad impu­tados al Bri­ga­dier Gral. Orlando Agosti (CCC­FED 9–12-85 C. 13/84 Con­si­de­rando Octavo Punto III ‘b’), lo que la Corte Suprema no sólo con­firmó, sino que tam­bién amplió a otros deli­tos (CSN, Fallos 305: 9 Con­sids. 30 a 37);


* Y a tra­vés de esa misma Cámara Fede­ral (Sala II) el 5 de diciem­bre de 1986 declaró la pres­crip­ción del hecho impu­tado al CC Alfredo Igna­cio Astiz en la Causa HAGE­LIN, y en abril de 1987 tam­bién declaró la pres­crip­ción en el caso de Los Palo­ti­nos 23


* Así el ESTADO ACEPTÓ PLE­NA­MENTE LA PRES­CRIP­TI­BI­LI­DAD DE LOS DELI­TOS QUE PUSO A JUZ­GA­MIENTO mediante el Dto. 158/83 y la L. 23. 049 art. 10;


* El Estado luego amnis­tió, dando fini­quito a la per­se­cu­ción penal mediante la fija­ción de un tér­mino de cadu­ci­dad (L. 23. 492) y la gene­ra­li­za­ción de la exi­mente de 
obe­dien­cia debida (L. 23. 521) sin opo­si­ción de las ban­ca­das pero­nis­tas en el Congreso;


* Y de tal forma, fina­lizó las cau­sas con­tra mili­ta­res, y en par­ti­cu­lar, la Causa N° 761 “ESMA” (1986 y 1987, Leyes 23. 492 y 23. 521); fini­quito vali­dado por la CSN (Fallos 311: 401);


* Asi­mismo el Estado validó reite­ra­da­mente la cons­ti­tu­cio­na­li­dad de las Leyes 23. 492 y 23. 521 (con res­pecto a la L. 23. 492 en CSN, 11/02/1988 – “Jofré, Julia J./formula denun­cia –inci­dente de sobre­sei­miento y extin­ción de acción penal-“ Fallos T. 311: 80; idem 21/6/1988 “Suá­rez Mason, G.”, Fallos 311: 1042 Con­si­de­rando 6 y 7; y con res­pecto a la L. 23. 521 en CSN, 22/06/1987 –“Causa incoada en vir­tud del decreto 280/84 del Poder Eje­cu­tivo Nacio­nal”, “Camps, Ramón Juan Alberto y otros” Fallos T. 310: 1162; y otras posteriores);


c) BAJO OTRO GOBIERNO PERO­NISTA (Car­los S. Menem):


* El Estado indultó (Dtos. 1002 y 1003/89 24, 2741/90);


* Luego con­va­lidó la cons­ti­tu­cio­na­li­dad de tales indul­tos (CSN, 11/12/1990 — R. 109 XXIII “Rive­ros, San­tiago Omar y otros s/ pri­va­ción ile­gal de la liber­tad, tor­men­tos, homi­ci­dios, etc.”, Fallos, 313: 1392; CSN, 14/10/1992 “Aquino, Mer­ce­des s/ denun­cia /Caso Mar­ti­ne­lli / Oliva s/ plan­tea incons­ti­tu­cio­na­li­dad del decreto 1002/89”, Fallos, 315: 2421);


* y cuando ya habían ago­tado todos sus efec­tos, y se había ope­rado la pres­crip­ción 25 de las accio­nes pena­les por toda posi­ble impu­tación del art. 10 de la L. 23. 049, derogó –sin efecto retro­ac­tivo 26-las leyes 23. 492 y 23. 521 (L. 24. 952 BO 17/4/1998).


d) PERO EN UN GIRO COPER­NI­CANO, BAJO UN NUEVO GOBIERNO PERO­NISTA (Nés­tor C. Kirchner):


* El Estado ahora declaró nulas (L. 25. 779) las Leyes 23. 492 y 23. 521 san­cio­na­das por el gobierno radi­cal –que ya habían pro­du­cido ínte­gra­mente sus efec­tos y habían sido derogadas-;


* Luego, apli­cando retro­ac­ti­va­mente la L. 25. 779 27 el Estado mandó reabrir las cau­sas fene­ci­das por el gobierno radi­cal (CCC­Fed. CF Acuerdo Ple­na­rio del 1º de 
sep­tiem­bre de 2. 003);


* ‘a pos­te­riori’, con­va­lidó la nuli­dad de las leyes de amnis­tía del gobierno radi­cal, y tam­bién validó su apli­ca­ción retro­ac­tiva (CSN, 14–6-05, “Simón”, Fallos 328: 2056),


* y cuando tam­bién ya habían pro­du­cido ínte­gra­mente sus efec­tos, declaró nulos los indul­tos de ante­rior gobierno pero­nista (CSN, 13-7-2007, “Maz­zeo, Julio Lilo y otros s/ rec. de casa­ción e incons­ti­tu­cio­na­li­dad” Fallos, 330: 3248).


EN UN ‘CORSI É RIC­CORSI’ ESQUI­ZO­FRÉ­NICO QUE DE POR SÍ CONS­TI­TUYE 
AGRA­VIO A LA MÁS MÍNIMA NOCIÓN DE JUS­TI­CIA Y SEGU­RI­DAD JURÍDICA.


QUE NIEGA Y SUB­VIERTE LA PRO­PIA NOCIÓN DE LA CONTI-NUIDAD JURÍ­DICA DEL ESTADO.


Y CON­VIERTE A LA ARGEN­TINA EN UNA BURLA A TODA NOCIÓN DE DERE­CHO, Y A SUS GOBIER­NOS EN VIO­LA­DO­RES DE LA OBLI­GA­CIÓN DE RES­PE­TAR Y 
GARAN­TI­ZAR LOS DERE­CHOS SUPRA­NA­CIO­NAL­MENTE AFIR­MA­DOS (arts. 1: 1 y 2 PSJCR, 2 PIDCyP).


5.-En el año 2003, como va dicho al prin­ci­pio, comenzó lo que puede ser apre­ciado como la segunda etapa de la gue­rra revo­lu­cio­na­ria, en su faz de bata­lla jurí­dica y 
judi­cial. 


En efecto, a par­tir de enton­ces se creó un nuevo dere­cho, con la falsa pos­tu­la­ción de la apli­ca­bi­li­dad de las doc­tri­nas de terro­rismo de estado y crí­me­nes de lesa 
huma­ni­dad 28, de con­se­cuente impres­crip­ti­bi­li­dad de las fal­sas impu­tacio­nes, con total abro­ga­ción de los prin­ci­pios de ley pre­via, de irre­tro­ac­ti­vi­dad de la ley penal más gra­vosa, de cosa juz­gada, de ‘non bis in idem’, de amnis­tía é indulto, y aún en 
con­tra­dic­ción con el dere­cho inter­na­cio­nal 29 y con la juris­pru­den­cia supra­na­cio­nal 30. Y en lo judi­cial, se uti­liza a la jus­ti­cia fede­ral como dócil súb­dito de tales desig­nios polí­ti­cos fac­cio­sos, per­mi­tiendo esa actua­ción la suje­ción a jui­cio en base a 
pre­sun­tas res­pon­sa­bi­li­da­des obje­ti­vas en las que se impu­tan meras situa­cio­nes de hecho y no actos indi­vi­dua­les, haciendo de la pri­sión pre­ven­tiva una con­dena anti­ci­pada, sin jui­cio, y en base a decla­ra­cio­nes “tes­ti­mo­nia­les” de enemi­gos.


Inclu­sive se ha lle­gado a la enor­mi­dad de sos­te­ner la inapli­ca­bi­li­dad de las facul­ta­des de indul­tar, con­mu­tar penas, ó amnis­tiar, cuando los tra­ta­dos inter­na­cio­na­les que vin­cu­lan a la Argen­tina no sólo no exclu­yen a los pre­ten­di­dos deli­tos de lesa huma­ni­dad de tales potes­ta­des, sino que ade­más inclu­yen expre­sa­mente a la amnis­tía como de apli­ca­ción a la fina­li­za­ción de los con­flic­tos arma­dos inter­nos (art. 6: 5 del Pro­to­colo II anexo a las con­ven­cio­nes de Gine­bra de 1949, apro­bado é incor­po­rado al dere­cho argen­tino por el Con­greso de la Nación mediante la L. 23. 379, san­cio­nada por el Con­greso de la Nación y pro­mul­gada por el Pre­si­dente Raúl Alfon­sín, ya citada y ple­na­mente vigente a la fecha).


Esta bata­lla jurí­dica y judi­cial, que es la fase actual de la gue­rra revo­lu­cio­na­ria en la Argen­tina –y otros países31-, pre­senta carac­te­ris­ti­cas espe­cia­les –que encu­bren y per­mi­ten su continuación-:


* pasa desa­per­ci­bida, por­que el grueso de la pobla­ción (inclui­das las diri­gen­cias polí­ti­cas, socia­les y empre­sa­ria­les, y el perio­dismo inge­nuo) care­cen de los cono­ci­mien­tos bási­cos para com­pren­der el ata­que al que está siendo some­tida la Argen­tina y Amé­rica Latina (algu­nos hasta creen que Chá­vez no es un peli­groso revo­lu­cio­na­rio mar­xista, con capa­ci­dad de gene­rar un des­equi­li­brio geo-estratégico sub-regional);


* es apa­ren­te­mente incruenta, por­que al no ser armada no se advierte la pér­dida de vidas ple­nas que com­por­tan las pro­lon­ga­das pri­sio­nes preventivas;


* es apa­ren­te­mente legal, por­que al nuevo dere­cho lo crean el par­la­mento, el eje­cu­tivo y hasta los jue­ces –que ade­más lo apli­can– (fallos de la CSN “Aran­ci­bia”, ”Simón” y “Maz­zeo”), todo en un gobierno de jure de base for­mal­mente democrática;


* y no tiene fin, pues los jue­ces –com­pe­li­dos por los fis­ca­les depen­dien­tes del Eje­cu­tivo y por el código pro­ce­sal que les manda con­ti­nuar inda­gando y pro­ce­sando a cuanto mili­tar se impute como sos­pe­choso– pro­se­gui­rán su accio­nar hasta que el enemigo quiera seguir impu­tando a hom­bres de las FFAA.


Todo lo cual se acom­paña, ade­más, de la imple­men­ta­ción estra­té­gica de una for­mi­da­ble acción psi­co­ló­gica, con cua­tro tác­ti­cas polí­ti­cas bien defi­ni­das: nega­cio­nismo y/ó fal­si­fi­ca­ción his­tó­rica (de la gue­rra revo­lu­cio­na­ria, del carác­ter delic­tual de los hechos de terro­rismo –los que no se juzgan-), mix­ti­fi­ca­ción jurí­dica (afir­mando que en 
Argen­tina se puede apli­car dere­cho penal con­sue­tu­di­na­rio, en inocul­ta­ble vio­la­ción a los arts. 18, 75: 12 y 118 CN 32), estig­ma­ti­za­ción irre­di­mi­ble (a tra­vés del uso 
per­ma­nente de após­tro­fes y vili­pen­dios en los medios: dic­ta­do­res, repre­so­res, 
geno­ci­das, etc.), é invi­si­bi­li­za­ción (de todo tipo de mani­fes­ta­cio­nes y denun­cias de 
vio­la­cio­nes a los dere­chos y garan­tías que, como a todo habi­tante de a Nación, la cons­ti­tu­ción garan­tiza tam­bién a los militares).


6.-A todo lo cual debe agre­garse que la per­ma­nen­cia inde­fi­nida en pri­sión pre­ven­tiva se trans­forma en una pena sin jui­cio, con vio­la­ción mani­fiesta a las garan­tías 
cons­ti­tu­cio­na­les del estado de inocen­cia y del debido pro­ceso (arts. 18, 75: 22 CN, 8 PSJCR y 14 PIDCyP).


7.-Con­forme a todo lo cual, LOS MILI­TA­RES ENJUI­CIA­DOS POR LAS DOS 
SUCE­SI­VAS ADMI­NIS­TRA­CIO­NES KIR­CH­NER, SON PRE­SOS POLÍ­TI­COS, ya que son per­se­gui­dos en vio­la­ción a todas las nor­mas cons­ti­tu­cio­na­les y lega­les pre­exis­ten­tes apli­ca­bles, váli­da­mente san­cio­na­das por pre­ce­den­tes gobier­nos ‘de iure’.


La Argen­tina del Bicen­te­na­rio debe edi­fi­carse sobre las bases de la con­vi­ven­cia en paz y jus­ti­cia, sin fac­cio­nes en el poder, y sin pre­sos polí­ti­cos mili­ta­res.

* Pro­fe­sor De Garan­tías Constitucionales

* Del Dere­cho Penal
* Facul­tad De Derecho

* Uni­ver­si­dad De Bue­nos Aires

sábado, 19 de mayo de 2012


ARGENTINA: 

HAY 1141 PRESOS POLITICOS EN UN SUPUESTO GOBIERNO DEMOCRATICO.




Explica Inés Hansen, esposa de Aldo Martínez Segón y miembro de la Asociación de familiares y amigos de Presos políticos de Argentina.

Soy esposa de un preso político en Argentina. Sabemos que hoy en Argentina hay 1141 presos políticos en un supuesto gobierno democrático y aparte tenemos 159 muertos en cautiverio. 

Casi en su totalidad esta gente murió sin tener condena, o sea sin estar condenados murieron en las cárceles en manos de este supuesto poder judicial.
 
La totalidad de los presos políticos fueron lo que en la década del 70 lucharon contra las organizaciones armadas que atacaron el país. 

Lamentablemente después de 30 años, esta gente llegó al poder democráticamente y está ejerciendo venganza con quienes los derrotaron en las armas.
 
Lamentablemente los familiares y amigos de los presos políticos estamos luchando denodadamente desde hace 8 años y no conseguimos absolutamente nada, porque el gobierno maneja el poder judicial, los presiona y tenemos jueces prevaricadores, jueces cobardes, que utilizan la justicia para ejercer presión y ejercer su poder frente a gente que esta desvalida que no tiene a quien recurrir en estos momentos.
 
A partir de la administración Kirchner, con Néstor Kirchner empezaron a cometerse todas las atrocidades y a romperse todo derecho en Argentina y se hizo toda una versión hemipléjica de la lucha de los 70.
 
Para los militares, fuerzas de seguridad y civiles que están presos, se les desconoció las amnistías, los indultos, se hizo caer leyes que había promulgado el Congreso y las había homologado la justicia en su momento.
 
Pero para los integrantes de las organizaciones armadas todo eso no existe porque nunca se los llamó a declarar y nunca se les abrió ninguna causa porque esos delitos están prescriptos.
 
Mientras esté este gobierno yo no veo ninguna solución porque en realidad están aplicando venganza sobre los presos políticos, no juicios. 

Le están haciendo creer al pueblo que los están juzgando y en realidad se están vengando porque les quitan todas las garantía y derechos que tienen como ciudadanos, que todos somos iguales ante la ley, en este caso no se da”.