martes, 19 de febrero de 2013



 JUSTICIA PELIGROSA:
                 
       ESTE MATRIMONIO DESIGNÓ MÁS DE 400 JUECES...

Tenemos todo el derecho a sospechar que todos los designados jamás defenderán al ciudadano de a pié.

Las demostraciones de la indecencia de muchos magistrados, me lleva a sostener que la Justicia actual, es altamente peligrosa para nuestras libertades.

Si tiene la desgracia de caer en los juzgados de algunos de estos "sospechosos", recúselo!!!

No deje que un potencial ladrón acometa sobre sus derechos!!!

Lo sucedido ayer en el Senado, con la cuestión de Irán, nos deja en estado de abandono, porque los "legisladores" privilegiaron el capricho presidencial, a nuestra seguridad, ante un Estado terrorista.

con jueces, y políticos, como los de ayer, nuestra continuidad como sociedad libre, está gravemente amenazada.

Con una "justicia", que responde a un régimen político, lo que debemos hacer es enfrentarlos!

No debemos entregarnos mansamente a sus voluntades, criminales.

Política judicial

El kirchnerismo designó a más de la mitad de los jueces nacionales.

La Presidenta critica a la Justicia y promete "democratizarla", pero de 730 jueces, ella y su marido nombraron a 400; adeuda más de 50 vacantes.

En los últimos meses, Cristina Kirchner viene cuestionando con dureza a la Justicia, y la semana pasada informó que estaba preparando un proyecto para "democratizar" la selección de jueces , así como su enjuiciamiento. 

Pero más de la mitad de los jueces nacionales y federales que están en actividad fueron nombrados por el kirchnerismo: 

la Presidente y su antecesor, Néstor Kirchner, eligieron al 54,8% de los magistrados, contando jueces, camaristas y ministros de la Corte.

En total, los jueces en ejercicio son 730, según los datos oficiales del Poder Judicial; de ellos, 400 fueron designados desde el 25 de mayo de 2003, cuando asumió Néstor Kirchner, según un relevamiento realizado por LA NACION sobre las listas publicadas por el Consejo de la Magistratura.

En este período fueron nombrados, además, otros 61 jueces que ya dejaron sus cargos o están llamados a ocupar juzgados que todavía no fueron puestos en funcionamiento.

La Presidenta tiene más de 50 vacantes por cubrir, 34 de ellas desde hace más de dos años. 

Del análisis de cada uno de los concursos surge que el Poder Ejecutivo tardó en promedio 13 meses para elegir a cada juez.

Además del Poder Ejecutivo, en el proceso de selección de jueces intervienen el Consejo de la Magistratura, donde el oficialismo es el grupo más fuerte, y el Senado, que tiene mayoría kirchnerista. 

La ley del Consejo de la Magistratura, que regula su funcionamiento, fue un proyecto de Cristina Kirchner, que por entonces era senadora. 

Por eso, fuentes del Gobierno afirmaron que difícilmente la "democratización" incluya volver a modificar los ejes de esa ley.

En qué consiste el proyecto de la Presidente es, para los jueces, una incógnita. 

"Nos parece bien que se hagan transformaciones", dijo una fuente de la Corte. 

"Siempre hemos reclamado más celeridad en el sistema de selección de jueces", agregó.

El Consejo de la Magistratura y la Presidenta fueron siempre los destinatarios de las quejas de los magistrados por la lentitud en la cobertura de vacantes, pero ninguna de las fuentes del oficialismo consultadas por LA NACION apuntó a los tiempos del sistema como eje a modificar con su plan de democratizar los tribunales.

"La Presidente está haciendo una exhortación. 

Puede haber advertido que [jueces que ella designó] no tenían el compromiso democrático debido, por ejemplo, para respetar las leyes del Congreso y los decretos del Poder Ejecutivo", manifestó un funcionario con acceso a la residencia de Olivos que ha trabajado en proyectos vinculados a los tribunales. 

Y advirtió:

 "De todos modos, los jueces que más fallan contra el Estado y a favor de las grandes corporaciones son los que ella no nombró, y muchos vienen incluso de la dictadura".

Era una referencia a la Cámara Civil y Comercial Federal, que en los últimos tiempos dictó una sucesión de fallos adversos al Gobierno, sobre todo en dos causas de especial sensibilidad política: 

el caso contra el Grupo Clarín por la ley de medios audiovisuales y la causa por la estatización del predio de la Rural en Palermo.

En ese tribunal, cuando el caso Clarín pasó a ocupar el centro de la escena, tres de los camaristas civiles y comerciales eran jueces nombrados por el kirchnerismo; los otros cinco habían sido designados antes (uno de ellos renunció desde entonces). 

Es la contracara de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, el tribunal a donde la Casa Rosada pretendió derivar antes del 7 de diciembre el caso Clarín: la gran mayoría de sus integrantes fue designada por el kirchnerismo.

No obstante, si bien esta cámara es menos propensa a fallar contra el Gobierno, también le generó un disgusto cuando rechazó las recusaciones contra los camaristas que estaban interviniendo en el caso de la ley de medios.

En las últimas semanas, la Presidente endureció su discurso hacia la Justicia: 

"Cuando hay dinero de por medio, no les importa nada", dijo en un acto de diciembre, en referencia directa a los jueces. 

El 5 de enero añadió que el sistema judicial "está severamente dañado por la falta de administración de justicia".

Casi todas sus críticas tuvieron como destinataria a la Cámara Civil y Comercial Federal, cuyos miembros, además de recusados en varias ocasiones, fueron denunciados por el kirchnerismo.

También, en forma más discreta, a la Corte Suprema. 

Pese a que cuatro de sus siete miembros actuales llegaron al cargo con el kirchnerismo, en estos días el máximo tribunal tiene una relación tensa con el Gobierno.

"Cuando se trata de funcionarios hay una larga cola de jueces para investigar", le reprochó el lunes pasado la Presidente al Poder Judicial. 

Entre los magistrados que investigan al poder político también es alto el índice de los nombrados por el kirchnerismo.

En los juzgados federales penales de Comodoro Py, donde están radicadas las principales causas de corrupción contra funcionarios, siete de los doce jueces de primera instancia fueron elegidos por Néstor o Cristina Kirchner (Daniel Rafecas, Ariel Lijo, Julián Ercolini, Sebastián Ramos, Sebastián Casanello, Marcelo Martínez de Giorgi y Luis Rodríguez).

Los otros cinco venían desde antes (María Romilda Servini de Cubría, Norberto Oyarbide, Rodolfo Canicoba Corral, Claudio Bonadio y Sergio Torres).

Rafecas, pese a haber sido elegido por el kirchnerismo, tiene un pedido de juicio político en su contra promovido por el Gobierno, a partir de su actuación en la causa que involucra al vicepresidente Amado Boudou.

El Consejo de la Magistratura, con mínima actividad y mucho trabajo adeudado

viernes, 21 de septiembre de 2012


¿ ALGUIEN HA VISTO UN JUEZ POR AHI? 


Al estigma que más le temen la mayoría de los políticos argentinos es el de ser catalogado de derecha. 

En este país y en buena parte del mundo ser corrupto, autoritario, tránsfuga, prevaricador e incluso genocida es menos grave si, también, se es de izquierda. 

A excepción de cuando le tocan las alforjas nadie, pública o privadamente, se reivindica derechista y defensor de la propiedad privada. 

No son pocos, en cambio, los que con aires de superioridad moral expresan su filiación de izquierda. Para la actual justicia argentina, también, ser de izquierda es mejor que ser de derecha. 

Ello se hace evidente en el hecho de que un militar que combatió a la subversión o un civil que prestó su apoyo es pasible de ser acusado y condenado por crímenes de lesa humanidad. 

Por el contrario, un guerrillero que cometió crímenes en su intento de derrocar el gobierno constitucional es considerado una víctima o, a lo sumo, alguien que ha cometido un delito menor. Así, por ejemplo, el Dr. Juan Alemán, por no haber denunciado la existencia del centro de detención clandestino de la ESMA, está siendo juzgado como criminal de lesa humanidad. 

Por el contrario, los señores Vertbisky, Firmenich y otros cinco montoneros, acusados de colocar la bomba que asesinó a veintitrés personas y dejo heridas a otras cincuenta, han sido sobreseídos definitivamente por los jueces argentinos (el atentado fue asumido como propio en la revista de la banda) 

¿Qué delito es más grave para la justicia? 

¿Asesinar tirando bombas en comedores públicos o no denunciar centros clandestinos de detención y aniquilación de personas? 

Si es lo segundo, muchos montoneros y erpianos (detenidos y liberados por la dictadura) que conocían dichos centros y no hicieron la denuncia tendrían que estar sentados al lado de Aleman el excanciller y funcionario kirchnerista, Rafael Bielsa, entre otros 

¿Porqué para los jueces, los señores Aleman, Blaquier y Levin que no son responsables de homicidios pueden ir presos y los que asesinaron no? 

Se deberá entonces a que unos son de derecha y los señores, Vertbisky y Firmenich y demás, de izquierda? 

Si esta es la razón de la sinrazón; entonces, lo que hacen los señores jueces en su función es un escándalo que no tiene nada de republicano y si mucho de mamarracho totalitario.


La derecha como tal, no existe. 
Es un invento de la izquierda que, con el objeto de ocultar sus crímenes y atropellos, postulan la existencia de un demonio que está al acecho. 
El nazismo, por ejemplo. Mas, este fue la dictadura más parecida a la comunista. 
Tan genocida una como la otra.
Para la izquierda argentina Mauricio Macri, Domingo Cavallo, los productores de soja, los miembros de la Sociedad Rural o los periodistas de Clarín son la derecha. 
Los neoliberales a los que hay que temer y odiar. 
Pero no sólo a la izquierda, esta tara afecta a casi todo el arco político. 
Es un hecho, la izquierda sigue triunfando la batalla de las ideas y, por ende, se cree con autoridad moral para “juzgar” y condenar a lo que se le resiste: la derecha. 
El liberalismo es una palabra maldita para el totalitarismo de cualquier signo. 
Mientras no lo advirtamos estamos condenados a convivir con él. 
MAURICIO ORTIN

sábado, 1 de septiembre de 2012


BALEADO EN NOMBRE DE LOS DERECHOS HUMANOS


Las teorías más elaboradas de la comunicación señalan que el verdadero poder de los mass media está vinculado a su capacidad de imponer casos y temáticas a discutir en la sociedad.

En efecto, aquello que llaman “agenda pública” −lo que a diario nos ocupa, preocupa y por lo tanto debatimos− deriva en la mayoría de las veces de la labor informativa de los medios de comunicación social.

Pero va de suyo que existen temas y temas. 

Algunos de ellos son fáciles de abordar e, incluso, resultan políticamente rentables, mientras que otros exigen “meterse en el lodo” de lo políticamente incorrecto y aventurarse a poner de manifiesto molestas contradicciones en narrativas y relatos que la sociedad ha gustosamente comprado.

Un claro ejemplo de esto último lo constituye el poco cubierto caso de Luis Raúl Ponce, un ex comisario bonaerense que hace pocos días fue baleado por personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), al ser insólitamente confundido con César Heriberto Peralta, buscado por la Justicia Federal de Santa Fe por causas relacionadas a los años `70.

Ponce se dirigía hacia Bariloche en un Duna Weekend junto a su mujer, cuando resultó interceptado en Dina Huapi por personal de la PSA. 

Según relato de su esposa, el hombre estuvo cerca de una hora pidiendo explicaciones de las causas de su detención y resolvió finalmente darse a la fuga.

 Allí se inició una espectacular persecución por la ruta provincial 63 que finalizó con las gomas del Duna reventadas a balazos, y con Ponce corriendo por un descampado hasta que tres balas impactaron en su cuerpo tumbándolo al suelo.

No llevó mucho tiempo darse cuenta de que Ponce no era Peralta y que aquél, si bien comprometido con la justicia por una causa de otra naturaleza, nada tenía que ver con los años `70. 

No era el hombre que buscaba la endeble estructura investigativa de la PSA; no era aquel hombre por el que se ofrecían los $100.000 que llevaron al vecino de Ponce a brindar información incorrecta a la justicia.

La esposa del falso Peralta es abogada, y aseguró que realizará una denuncia contra el jefe del operativo que hirió de fuego a su cónyuge. 

El comisario de la PSA al mando, en palabras de la mujer, “estaba sacado”, lo que coincidiría con la personalidad de Guillermo Frankenberger, quien fuera jefe de la Región V de la PSA (Patagónica) donde su carácter complicado lo habría enemistado con el Director de Seguridad Preventiva y con el Director del Centro de Análisis y Control, por lo que terminaría siendo relevado de esa jefatura y enviado a Buenos Aires. 

Luego de algún tiempo en la jefatura del aeropuerto de Ezeiza, y tras acumular denuncias del personal ante la Dirección de Control Policial, renovadas autoridades lo llevaron nuevamente a Bariloche.

Comoquiera que sea, lo cierto es que, contrario a todo protocolo de detención en una zona descampada y a los Estándares de Desempeño Policial en el Uso de la Fuerza, un hombre que no suponía un riesgo para terceros, que estaba desarmado y que ni siquiera tenía posibilidad exitosa de fuga, fue blanco de una balacera que, encima de todo, lo tenía por otra persona.

Menudo escándalo quedó, para sorpresa de muchos, bajo el silencio de quienes no se atreven a poner en discusión nada que sea capaz de ensuciar la intocable “causa de los derechos humanos”, que en esta oportunidad acabó con un hombre baleado.

lunes, 13 de agosto de 2012


UNA BUENA NOTICIA PARA FIRMENICH

Señores Jueces No Juzgar al Terrorismo por Omision. 
Constituye Tambien Delito de Lesa Humanidad.
El fallo del juez Ariel Lijo era previsible y sigue los lineamientos de la actual Corte Suprema de Justicia: 

como el asesinato de José Ignacio Rucci fue cometido por Montoneros, un grupo guerrillero, no se trata de un delito de lesa humanidad y por lo tanto ya prescribió debido al tiempo transcurrido, casi 38 años.

No puede ser investigado y por eso Lijo archiva esa causa. 

Es una decisión técnica difícil de entender para los parientes de la víctima.

Recuerdo que la viuda de Rucci me dijo una vez:
“Así que si a mi marido lo asesinó un grupo determinado no van a investigar, pero si lo asesinó otro grupo sí van a investigar. 
¿Quién entiende eso?”
La decisión judicial es una buena noticia para Mario Firmenich, el ex jefe de Montoneros, que está radicado en Barcelona y puede volver tranquilo a la Argentina: 
según sus biógrafos Felipe Celesia y Pablo Waisberg, el año pasado, se instaló en Montevideo y no quiso cruzar el charco para visitar a sus padres enfermos porque temía que el juez lo citara a declarar por esta investigación.
Una buena noticia también para ex montoneros que participaron, de una manera u otra, en el atentado contra el ex secretario general de la CGT el 25 de septiembre de 1973 y que todavía viven.
Por ejemplo, para el ex funcionario del gobierno bonaerense que tuvo que prestar el departamento que alquilaba y que funcionó como el cuartel general del grupo operativo que realizó el ataque.
A fines del año pasado, cuando era evidente que el juez había decidido cerrar la investigación, la hija de la víctima, la diputada Claudia Rucci, presentó un pedido para que cite como testigos a trece personas, la mayoría de las cuales aparece en mi libro 
“Operación Traviata, ¿quién mató a Rucci?”.
Lijo decidió no llamarlos a declarar porque, como en su opinión ya no hay dudas de que Rucci fue asesinado por Montoneros, el caso prescribió.
Es un dato interesante: el juez atribuyó sin dudar el hecho a la guerrilla peronista, que nunca lo había reconocido en forma pública.
Según el kirchnerismo y la Corte, los únicos delitos de lesa humanidad han sido los cometidos por militares y policías desde el aparato del Estado y durante una dictadura.
Por lo tanto, son los únicos que se pueden investigar ya que no han prescripto.
La diputada Rucci ya anunció que apelará el fallo aunque es probable que, si la situación política sigue como está, con el predominio hegemónico de la presidenta Cristina Kirchner, la sentencia sea ratificada.

Le quedaría, sin embargo, la posibilidad de solicitar un “juicio por la verdad”, es decir para que se sepa quienes fueron los autores pero sin que sean sancionados penalmente.

martes, 7 de agosto de 2012


QUE SOLITAS ESTÁN 

¿NO?. Y A SU VEZ, QUE OVARIOS QUE TIENEN ¿NO?.-


Esposas de Militares presos protestan frente al despacho del juez Lorenzetti en el 4o. piso de Tribunales.

PRESOS POLÍTICOS 


Hace varios años que la Asociación de Familiares y Amigos de Presos Políticos de Argentina viene pidiendo  una entrevista con el Presidente de la Corte Suprema de Justicia para comentarle las violaciones a las garantías constitucionales y las pésimas condiciones en que se encuentran detenidos los hombres que combatieron al terrorismo en la década del 70.

Somos mujeres desesperadas, que no pedimos impunidad, sino que se respete la ley, ya son 164 los muertos en cautiverio por abandono de persona en los penales federales, y no queremos que muera ninguno más, sin la debida asistencia médica.

Mientras autorizan salidas a los presos comunes de los penales federales para "actividades culturales ", a nuestros maridos, amigos, familiares, detenidos por " supuestos delitos de lesa humanidad " se los GACETILLA discrimina abiertamente violándoles todas sus garantías constitucionales.

Se les niega el derecho a estudiar en establecimientos públicos, los cambian de penal sin autorización de los jueces, son sometidos a torturas psicológicas, a requisas donde el propio jefe del servicio penitenciario saca fotos de todas sus pertenencias (agendas personales, fotos de  familia,  defensas de los juicios ) que luego aparecen publicadas en algunos medios oficialistas.

En los últimos tiempos también el servicio penitenciario federal los filma desnudos, violando su intimidad. Si alguna de éstas imágenes se hicieran públicas, hacemos responsable de ello al Dr. Víctor Hortel, “célebre” director del Servicio Penitenciario Federal.

Mientras el Jefe del Servicio Penitenciario promueve que los presos comunes (incluso violadores y asesinos) desarrollen actividades culturales en el exterior sin ir esposados para que no se sientan denigrados psicológicamente, él mismo ordena y controla personalmente que el personal  detenido por supuestos delitos de lesa humanidad,  concurra a los hospitales,  esposados en todo momento. 

La mayoría de nuestros presos son personas mayores que van de 58 años a más de 80 .

Por todo lo mencionado anteriormente  hemos  venido hasta las puertas del despacho del Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a pedirle al Dr. Lorenzetti que nos atienda, ya que en varias oportunidades le hemos dejado cartas pidiéndole una audiencia y nunca tuvimos respuesta.

Por eso, ahora nos vamos a quedar todo lo que sea necesario hasta que nos reciba ya que están en juego los derechos, la salud, la vida de más de mil presos que son evidentemente presos políticos, ya que el Estado le impone un régimen distinto al de cualquier ciudadano común.

Asociación de Familiares y Amigos de Presos Políticos. 
AFyAPPA
María Cecilia Pando
Presidente
Cel: 15-61102546
Inés Martinez Segón
Vicepresidente
Cel: 15-66000695



CUESTA ABAJO



Si arras­tré por este mundo la ver­güenza de haber sido
y el dolor de ya no ser, 
bajo el ala del som­brero
cuán­tas veces embo­zada 
una lágrima aso­mada
yo no pude contener.


Alfredo Le Pera

Un des­en­ca­de­nante de situa­cio­nes pre­vias con­for­man el pre­sente. 

Durante este último tiempo se ha ace­le­rado el mali­cioso ava­sa­lla­miento a la socie­dad.

Es pre­ciso tomar debida cuenta de los suce­sos que como tor­be­llino anun­cian el 
inmi­nente peli­gro del total some­ti­miento de los habi­tan­tes, por parte de la tiranía .

La expo­si­ción a la con­ta­mi­na­ción visual y audi­tiva forma parte de la des­me­sura y 
gro­se­ría, por medio de la cual se hos­tiga por cadena nacio­nal a todo quien ose 
expo­ner la reali­dad que impera en el país. 

Las sis­te­má­ti­cas vio­la­cio­nes a los dere­chos y garan­tías, de los ciu­da­da­nos diri­gi­das desde el atril por esa señora con dis­fraz de demó­crata, así lo expli­ci­tan. 

La Inva­sión a los dere­chos y a las liber­ta­des indi­vi­dua­les que­da­ron en claro tras el con­ti­nuo aper­ci­bi­miento de la señora Kir­ch­ner en oca­sión de fus­ti­gar a medios y 
ciu­da­da­nos con tal impo­ner el deni­grante argu­mento oficial.

Mien­tras se expan­den las tor­men­tas de humi­lla­cio­nes. 

Difa­mar, calum­niar e inju­riar son ver­bos que se con­ju­gan para piso­tear a los 
ciu­da­da­nos, recu­rriendo a todas las arti­ma­ñas, habi­das y por haber para cul­par­los por medio de ener­van­tes acu­sa­cio­nes de los fra­ca­sos de nueve años de ges­tión corrupta.

Mien­tras como en la letra del tango todo se encauza cuesta abajo, las estra­te­gias del kir­ch­ne­rismo se basan en poner más leña al fuego.

Encen­dida la hoguera, las lla­ma­ra­das se extien­den a lo largo y ancho del país para dis­ci­pli­nar a los rebel­des, al tiempo que se incre­men­tan las luchas por el poder den­tro de la mafiosa cor­po­ra­ción polí­tica coman­dada por la viuda.

Es irri­tante y por demás revul­sivo el des­caro con que la señora por medio de la 
“auto­ri­dad usur­pada “lanza sus dar­dos enve­ne­na­dos sobre los que no puede 
silen­cia. 

A tra­vés de su cadena de des­pres­ti­gio, pros­ti­tu­ción, cas­tigo y guarangad,como así, ha que­dado demos­trado en sus últi­mas apariciones.

El avance per­verso de un plan ten­diente a trans­for­mar el país en un antro coman­dado por delin­cuen­tes se expande desde el rui­noso relato del país de ensueño y el pue­blo feliz en el que los barra­bra­vas son due­ños de una pasión ili­mi­tada que merece ser 
imi­tada, según el par­ti­cu­lar gusto de la hués­ped de la Casa Rosada y su visio­na­rio selecto sobre el bardo, la arenga y el des­con­trol en los esta­dios, muy pro­pi­cioso según el pen­sa­miento emi­tido por la señora al res­pecto -” 

Pero esa gente que todo “se gual”, a mí per­so­nal­mente no me gusta; a mí me gusta mucho la gente pasional.”(sic), por medio del cual alentó a la pobla­ción a una gue­rra pasio­nal en la que rom­per todo y matar al pró­jimo, sonó como un acto pro­mo­cio­nado por esa mujer para quien todo ” se gual”, cuando está reñido con la vio­len­cia, ya sea esta en el fút­bol o pro­ducto de la inse­gu­ri­dad. 

Tomando una frase. dicha por esa misma Señora, diri­gida a los medios y apli­cán­dola a su ges­tión, sola­mente efec­tuando algu­nos míni­mos cam­bios encon­tra­ría­mos en ella una reali­dad a gri­tos ” la ver­dad no le importa un pito de estas cosas, el dolor de las víc­ti­mas, lo que sufren; lo único que les interesa es cómo mani­pu­lan ese dolor para cau­sar daño, para estig­ma­ti­zar, para mentir”.

Mien­tras el país real y su gente se encuen­tran a la deriva, el régi­men aumenta los con­tro­les y res­tringe las liber­ta­des de los ciu­da­da­nos de bien, al tiempo que le otorga liber­ta­des a vio­la­do­res, ase­si­nos, nar­co­tra­fi­can­tes y barra­bra­vas encu­briendo esas sali­das ideo­ló­gi­cas, tras la mar­que­sina ofi­cial de bata­lla cul­tu­ral y socia­li­za­ción de pre­sos a cargo de un lla­mado Vata­yón Mili­tante, que no es otra cosa que un grupo de adoc­tri­na­miento creado por al kirchnerismo.

La poli­ti­za­ción de los reclu­sos y su par­ti­ci­pa­ción en actos kir­ch­ne­ris­tas ava­la­dos por esa mujer que dice gober­nar para algu­nos de argen­ti­nos, alienta todo tipo de 
con­je­tu­ras, sobre­todo la for­ma­ción de gru­pos de cho­que que como sol­da­dos del 
régi­men se ocu­pen de gene­rar situa­cio­nes vio­len­tas con­tra todo aquel que renie­gue de las medi­das toma­das por la tira­nía o cues­tione el paté­tico y men­ti­roso argu­mento de la viuda eterna.

Y como nada es casual en este circulo vicioso, la jus­ti­cia revo­lu­cio­na­ria que tra­baja a des­tajo para que el kir­ch­ne­rismo. 

Los jove­nes idea­lis­tas y las vie­jas Car­lotto y Bona­fini, esas que hicie­ran de la 
ven­ganza un nego­cio fami­liar redi­tua­ble, piso­teando los dere­chos huma­nos hasta con­ver­tir­los en armas peli­gro­sas, para con­de­nar a las FF. AA por ganar esa gue­rra sucia ini­ciada por delin­cuen­tes terro­ris­tas durante gobier­nos democráticos.

Ahora tras el ribom­bante nom­bre de “jove­nes idea­lis­tas” se encuen­tran ins­ta­la­dos en el poder, mane­jan sus pro­pias leyes, al mar­gen de la Cons­ti­tu­ción y la com­pli­ci­dad de una pros­ti­tuida Corte Suprema de Jus­ti­cia, que en un caso sin pre­ce­den­tes con­si­deró pros­cripta y defi­ni­ti­va­mente con­cluida, la inves­ti­ga­ción del ata­que come­tido por el ejer­cito de Mon­to­ne­ros a la Super­in­ten­den­cia de Segu­ri­dad de la Poli­cía Fede­ral, 
Pre­cí­sa­mente en el come­dor de per­so­nal de la fuerza. 

Ocu­rrido el 2 de julio de 1976 a las 13.20 horas, cuando se pro­dujo el esta­llido de un explo­sivo que causo la muerte de 23 per­so­nas y 66 heri­dos. 

Siendo este el aten­tado más audaz pro­vo­cado por el terro­rismo marxista.

Los acu­sa­dos por el ata­que que reci­bie­ron el bene­fi­cio del fallo fue­ron quien ejer­cía la jefa­tura de Mon­to­ne­ros, Mario Fir­me­nich; Hora­cio Ver­bitsky, Laura Sil­via Sofo­vich, Mar­celo Kur­lat, Miguel Angel Lau­letta, Nor­berto Habeg­ger y Lila Vic­to­ria Pas­to­riza, 

En tanto los miem­bros de la corte que decla­ra­ron como inad­mi­si­ble el recurso 
pre­sen­tado por los fami­lia­res de las víc­ti­mas. 

Y rubri­ca­ron el fallo con sus fir­mas fue­ron los jue­ces Ricardo Loren­zetti, pre­si­dente de la Corte; Elena High­ton de Nolasco; Juan Car­los Maqueda, y Raúl Zaffaroni

Sin nin­gún tipo de aná­li­sis y a pesar de que las prue­bas exis­ten­tes que con­de­nan a los acu­sa­dos del abe­rrante hecho, el tri­bu­nal puso fin a la causa, dejando cons­tan­cia que la jus­ti­cia no podrá vol­ver a inves­ti­gar el feroz aten­tado, motivo por el cual las 
víc­ti­mas del terro­rismo armado fue­ron masa­cra­das nue­va­mente por esa corte que dice impar­tir jus­ti­cia, cuando en reali­dad. 

Inclina la balanza a favor de los vic­ti­ma­rios, de forma ser­vil y per­versa.

La Pre­sen­ta­ción de los que­re­llan­tes des­es­ti­mada por la corte, soli­ci­taba encua­drar el san­griento aten­tado como ” un cri­men de lesa huma­ni­dad, ” ya que este como otros per­pe­tra­dos por el terro­rismo res­pon­dían a “un ata­que sis­te­má­tico y orga­ni­zado 

con­tra una pobla­ción civil”, un con­cepto que fue con­sa­grado inter­na­cio­nal­mente por el Esta­tuto de Roma, el cual no dis­cri­mina, ni jus­ti­fica, quien o quie­nes pue­den 
come­ter crí­me­nes tipi­fi­ca­dos como de “lesa huma­ni­dad,” es decir que no solo el Estado puede ser encua­drado den­tro de este con­cepto, sin embargo la corte, como era de espe­rar rechazó ese cri­te­rio, otor­gando así, un fallo favo­ra­ble para quie­nes come­tie­ron el san­griento y bru­tal atentado.

Abo­gando a un sis­tema defec­tuoso, con una carga amo­ral y falta de ética los jue­ces del poder judi­cial, nega­ron jus­ti­cia a las víc­ti­mas del terro­rismo, sin embargo son permea­bles de ritua­li­zar y tea­tra­li­zar el des­borde de una gue­rra mor­tí­fera impuesta por el poder de turno en con­tra de los mili­ta­res. por el solo hecho de haber com­ba­tido a ese terro­rismo que hoy pre­tende cul­mi­nar su plan, ese mismo que formó ejér­ci­tos terro­ris­tas para tomar el poder e implan­tar la revo­lu­ción castrocomunista.

Los que masa­cra­ron inocen­tes por medio de explo­si­vos, secues­tra­ron, tor­tu­ra­ron en las cár­ce­les del pue­blo, fusi­la­ron muje­res y niños, ase­si­na­ron poli­cías, inte­gran­tes de las FF. AA, empre­sa­rios … son los mis­mos que diri­gen la jus­ti­cia revo­lu­cio­na­ria en la cual todo argu­mento es admi­si­ble, desde tes­ti­gos fal­sos, hasta his­to­rie­tas 
des­ca­be­lla­das, incluso fal­sear la his­to­ria para con­ver­tir a los vic­ti­ma­rios en víc­ti­mas, mien­tras dis­fru­tan los jui­cios infa­mes a inte­gran­tes de la FF. AA y ali­men­tan su odio, como su sed de ven­ganza al ver­los ence­rra­dos en pau­pé­rri­mas maz­mo­rras, mien­tras ellos gozan de abso­luta impu­ni­dad, estos pre­sos polí­ti­cos con­de­na­dos a muerte por el  sal­va­jismo de la falta de aten­ción pro­ducto del aban­dono de persona, mueren en las cár­ce­les, sin  ser alcan­za­dos por lo que esta­blece la Cons­ti­tu­ción , 

Que según la viuda bene­fi­cia a los con­vic­tos, con sali­das cul­tu­ra­les, entre­te­ni­mien­tos, buena comida, lim­pieza y un sueldo mínimo de $2.300, que pagan los ciu­da­da­nos como pre­mio a los deli­tos come­ti­dos por los reos, sin impor­tar que esos mis­mos 
ciu­da­da­nos resul­ten ser las víc­ti­mas de estos delin­cuen­tes pro­te­gi­dos por ese Estado bene­fac­tor, que no se ocupa de la segu­ri­dad de las per­so­nas de bien.

Mien­tras todo se des­borda, la socie­dad, con­ver­tida en un grupo opri­mido y sote­rrado, no atina a hacerse cargo de su pro­pio equi­li­brio y en con­se­cuen­cia de su ver­da­dera iden­ti­dad. 

Si el trá­gico cono­ci­miento que dis­po­nen no lo demos­trara con cre­ces, sería difí­cil de creer que gente de tan escasa valía con­trole los des­ti­nos de millo­nes de per­so­nas, o al menos pare­cerlo, dado que en reali­dad no son más que pro­duc­tos abso­lu­ta­mente miserables.

Si la socie­dad no reac­ciona a tiempo y no com­prende que debe for­jar su pro­pio des­tino, por que en la vereda de enfrente no hay nada, puesto que la opo­si­ción no existe.

Única­mente com­pro­me­tién­dose podrá con­se­guir fre­nar la eter­ni­dad que pre­tende ins­ta­lar la tira­nía mar­xista, bus­cando entre los ciu­da­da­nos hones­tos y capa­ces una nueva casta que no per­te­nezca a la polí­tica, pero que incur­sione en ella con voca­ción patrió­tica, para res­ca­tar a esta Argen­tina de las fau­ces del enemigo.


Autor: Susana Sechi